Remontándonos 10 años atrás, hablar de sesiones dirigidas en gimnasios o en pabellones, era hablar de gimnasia de mantenimiento, aeróbic y poco más. Pues eran pocos los centros donde se contaba con un material hoy imprescindible en gimnasios y centros de salud y fitness como son los steps.
En la actualidad, vivimos un momento en el que el aeróbic como tal está en decadencia, es más, no son pocos los profesionales que piensan que el aeróbic ha muerto y bastantes los centros de fitness que ya han eliminado el aeróbic de sus programas de sesiones dirigidas y, aunque esto es algo a lo que me resisto como profesional y responsable de la formación de monitores, si es cierto que hoy por hoy, cuando entramos en un gimnasio más o menos grande y preguntamos por las actividades que allí se practican, podemos quedar atónitos y sorprendidos tras comprobar que posiblemente no disponemos de suficiente tiempo libre para asistir a cada una de las diferentes clases que te ofrecen.
Y es que en cualquier gimnasio podemos encontrar hoy en día distintos tipos de sesiones dirigidas, desde la popular
gimnasia de mantenimiento, el
aeróbic y el
step, a otras que han surgido a raíz del boom generado por la práctica de éstas.
Adaptadas a los intereses y a los atractivos de los practicantes podemos encontrar actividades coreográficas tales como el
Aeróbic Latino,
Jazz Aeróbic o
Funk/Hip-Hop, centradas en enseñar al grupo de clientes que asisten a ellas, coreografías de diferentes estilos; la primera, con movimientos basados en diferentes danzas o ritmos latinos tales como la salsa, el merengue o el cha cha cha; la segunda inspirada en la danza jazz, hace sentir a quien la practica una sensación de bailar como en la serie “FAMA” o “Un Paso Adelante”; y la última, trae a las salas de actividades colectivas la danza de la calle, la cultura del pueblo negro americano.
Otro grupo de actividades, se alejan del objetivo de seguir complejas coreografías y se centran en metas más rápidas y fáciles de lograr, constituyendo una opción de trabajo cardiovascular alternativo. Triunfan en esta época sesiones dirigidas como el
Ciclo Indoor, que nos ofrece un trabajo de pedaleo continuado sobre una bicicleta y el
Cardio Kick Box, como una sesión que se realiza en grupo e integra técnicas de artes marciales y boxeo (golpes de puño y de pie) en un programa de trabajo cardiovascular y de tonificación fácil de seguir.
Por otro lado, cada vez es más el número de practicantes que han cambiado su parecer hacia las actividades de tonificación dejando de considerarlas “duras y aburridas”. En este grupo de actividades encontramos los
G.A.P., que nos ofrece un trabajo localizado de Glúteos, Abdominales y Piernas; el
Tono Pump, actividad que permite ajustar diferentes cargas a cada uno en función de sus cualidades, gracias la al utilización de una barra y unos discos de diferentes pesos y otras sesiones de duración más corta (media hora aproximadamente) en las que centramos el entrenamiento en zonas concretas del cuerpo como son los
abdominales.
La oferta es inacabable, pues si el centro en el que te informas dispone de una piscina seguro que puedes realizar
aquafitness,
aquaeróbic,
aquagym e incluso
aquastep dirigido por un monitor y realizando toda una serie de ejercicios dentro del agua.
Y todavía no paramos de contar. En los últimos años, las nuevas tendencias de trabajo han cogido elementos de corrientes clásicas como el hata ioga, el tai-chi o el chi-kung y los han integrado bajo nombres como el
iogafit,
body flow,
body balance,
power-ioga,
nia o
pilates que aunque todas ellas tienen aspectos que las hacen ser diferentes, también se caracterizan por unos rasgos comunes como: la unión entre el trabajo de la mente y el cuerpo, la utilización de la respiración como base para la concentración, ayudan a conocer nuestro propio cuerpo y trabajan la flexibilidad y el tono muscular al mismo tiempo que favorecen la concentración.
Como podemos ver, muchas y muy variadas actividades (pues no he recogido ni mucho menos la mitad de las que nos podemos encontrar en el mercado) se realizan en las salas de los gimnasios, siempre con soporte musical y dirigidas por un monitor, el cual, no solo tiene la misión de guiar al practicante en sus ejercicios, sino que les aconseja y educa en los hábitos más saludables con el fin de mejorar la calidad de vida de sus clientes.
Y es que, el que no hace ejercicio hoy en día, no es por falta de oferta.