Son muchos los libros que podemos encontrar sobre una sana alimentación,
también todos hemos oído hablar de dietas mágicas que te hacen perder varios
kilos en pocos días, aunque creo que ya conocemos las técnicas engañosas
empleadas por estos "dietéticos" (nada de hidratos por lo que más perdemos
es masa muscular y agua, todo ello fácilmente recuperable en forma de
grasa), pero se habla muy poco sobre los hábitos de nuestra vida cotidiana
que pueden afectar a nuestro organismo con respecto a la absorción y
digestión de alimentos. Lo que está claro es que no existe una fórmula
mágica para todo el mundo, por lo que habrá que empezar a conocer en un
primer momento los alimentos que nos sientan bien y los que difícilmente
digerimos.
Lo que sí tenemos claro es que hay que mantener una dieta sana y
equilibrada, sobre todo si practicamos algún deporte. Siempre hemos oído que
hay que comer de todo, pero esto no significa saturar a nuestro organismo
con alimentos innecesarios, sino darle todo lo que necesita en determinadas
cantidades Una alimentación equilibrada supone un aporte de nutrientes
adecuado a nuestras necesidades para el mantenimiento de la salud y debe
hacer frente a las demandas energéticas del organismo.
Existen datos que nos ayudan a conocer qué nutrientes debemos ingerir y en
qué proporción (15% de proteínas, 50-60% lúcidos, 22gr fibra vegetal, etc.)
pero eso no es lo que considero más importante ahora mismo porque poca gente
conoce el valor nutricional de cada alimento, pero sí me gustaría apuntar
unas consideraciones muy generales que creo son importantes y, por lo tanto
hay que tener en cuenta.
Puede decirse que el sobrepeso se debe a que ingerimos más calorías de las
que consumimos ( ya sea por actividad física, procesos digestivos o
metabolismo basal), pero mucha gente tiene unos hábitos poco saludables a la
hora de sentarse a la mesa y ese puede ser un factor externo que conlleve a
tener sobrepeso, como puede ser comer con gula, lo cual hace que comamos más de lo que realmente necesitamos. A veces comer en exceso no es señal de
hambre, también puede ser debido a una tensión mental o incluso al
aburrimiento, por lo que es aconsejable hacer una pausa a mitad de la comida
para notar esa sensación de saciedad y no ingerir más de las calorías que
necesitamos.
Para comenzar una dieta saludable, primero hay que empezar a comer bien,
es decir, conseguir adaptar a nuestro estilo de vida unos hábitos saludables
como puede ser la hora de la comida (debe ser más o menos siempre a la misma
hora para hacer una mejor adaptación), el número de ingestas al día
(sabiendo que si repartimos nuestras calorías consumidas a lo largo del día
en más comidas, quemamos más por los procesos digestivos 10% de las calorías
ingeridas), comer con moderación. Estas son sólo algunas de las
consideraciones a tener en cuenta pero debemos saber que todo lo que hacemos
a lo largo del día puede influir en nuestro organismo por lo que conviene
conocer nuestro cuerpo y así saber que es lo que mejor nos sienta.
Es uno de los patrones esenciales, conocernos nos ayuda a tener una mejor
percepción de nuestro cuerpo y mejora cualquier actividad que realicemos ya
sea realizar ejercicio, comer o cualquier otra acción.
Moisés Vivas Moreno