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ARTÍCULO
EURO LATIN JAZZ
 

Bases para introducir el estilo latino y jazz en sesiones de danza aeróbica.

En diversas convenciones hemos podido ver como magníficos instructores estadounidenses como Calvin Wiley o Patrick Goudeau nos deslumbraban con un estilo único, su técnica, su expresión incluso su forma de enseñanza, un poco alejada de los métodos de construcción coreográfica que hoy por hoy utilizamos en nuestro entorno social un tanto más europeizado. Su estilo nos gusta y sus clases nos hacen sentir y recordar una vieja serie de televisión por todos conocida “FAMA”. Esto es “Danza Jazz”. Sin embargo, al intentar poner en práctica estas coreografías no nos sentimos con la habilidad suficiente para realizarla. Es normal, estos profesionales llevan su vida dedicada a la danza, bien sea clásica, moderna o jazz y nosotros somos monitores de danza aeróbica.

Por otro lado, otra actividad mucho más conocida por todos nosotros y que ha nacido de la fusión entre las danzas latinas y el aeróbic y con la que la mayoría de monitores nos sentimos más o menos identificados es el “aeróbic latino” y no la “salsa” como algunos instructores denominan. Esta alternativa se adapta mucho mejor a la cultura nuestra.

Euro.Latin.Jazz pretende presentar en un Worshop de dos horas las bases para que cualquier monitor de aeróbic se lance a introducir estilo Latino, Jazz o la combinación de ambos estilos en sesiones de danza aeróbica o de sep. Vayamos paso a paso conociendo los elementos indispensables para saber de que estamos hablando.

Las danzas que influencian la práctica de estilo Euro.Latin.Jazz
Para yo poder estar hablándoos en este workshop de Eruo.latin.jazz existen otras danzas que influencian con su estilo en las clases de danza aeróbica, estas son por un lado la danza jazz y por otro el inmenso abanico de danzas latinas que existen.

La primera de ellas, la danza jazz, surgió a finales del siglo XIX, en América del Norte, fruto del tráfico de esclavos desde diferentes regiones de África entre los siglos XVII y XIX, hecho que trajo consigo distintas danzas de raíz primitiva. El colectivo cultural africano adapto sus danzas a las por entonces practicadas por el hombre blanco (danza clásica de origen europeo, principalmente francés y ruso) naciendo así una danza que de ser esencialmente folclórica se va consolidando con una técnica y características propias. A finales del siglo XX la denominación de “jazz” se atribuye a un estilo de danza y música con unas características bien definidas; la “danza Jazz” pasa a ser un arte escénico y la música Jazz una de las manifestaciones musicales más importantes de nuestros tiempos. (Mateu, M. et al. 1992, p. 240 y García H. Mª 1997 p. 21)

Las Danzas Latinas como así las llama Dubar, Son las danzas donde la lengua hablada es de origen latino no solo de los países de la América Latina, países de las conquistas españolas y portuguesas, países llamados latino-americanos. (Dubar, 1997). Otra denominación al mismo género es la que hace Castelló (1997), al denominar Ritmos latinos a los ritmos calientes originarios de los países del caribe y de la mezcal entre españoles, africanos y nativos. Nuevamente en las raíces de estos géneros encontramos los pueblos africanos esclavos en tierras Sudamericanas, los cuales sometidos a condiciones infrahumanas encontraron en el canto su único motivo de comunicación y distracción. A titulo enumerativo Castelló (1997) identifica como ritmos latinos: El merengue (como baile nacional) la bachata y el perico ripiao en la República Dominicana. La bomba y la plena en Puerto Rico. El reggae, el calipso, el jump-up, la calenda, el limbo, y el begine en Jamaica. La gaita zuliana en Venezuela. La cumbia, el porro y el ballenato en Colombia. El palo de mayo en Nicaragua. La habanera, el bolero, la rumba, el son la contradanza, la danza, el danzón, la guaracha, la guajira, el mambo, el cha cha chá, la conga, y el guaguancó nacieron en Cuba. Y lo que hoy denominamos salsa, nació en el barrio latino de Nueva York que por sus orígenes, difusión y variantes así como su influencia en el aeróbic latino merecería una mención aparte. Alejados de las costas del caribe pero sin abandonar el mundo latino tenemos la samba, la bosanova y la lambada en Brasil, el tango argentino en Argentina y el pasodoble Español en España.

3. ¿QUÉ PODEMOS ENTENDER POR EURO.LATIN.JAZZ?

Si bien en la actualidad tendemos a catalogar las diferentes actividades que a lo largo de los años han ido surgiendo en el terreno del fitness y más concretamente, para el caso que nos ocupa, el aeróbic. El Latín Jazz podríamos recogerlo dentro de la categoría de “Estilos” y me atrevo a definirlo como: Método de entrenamiento de la capacidad cardiovascular a través de la danza aeróbica enriquecido con el estilo y expresión de distintas danzas de raíz latina y la danza jazz respetando los principios básicos del aeróbic. No obstante esta definición requiere algunas matizaciones: en primer lugar la idea fundamental de que estamos haciendo aeróbic, por lo tanto utilizamos métodos de construcción coreográfica, técnicas y estrategias de enseñanza, comunicación, música y otros elementos acordes con la actividad de aeróbic, por otro lado, defiendo, al igual que otros autores como Porta (1985) y Torre (1997), cuando al hablar de danza jazz sostienen que mientras determinadas danzas se engloban en el terreno de lo profesional y lo artístico con una finalidad en si misma, el aeróbic tiene una finalidad más de entrenamiento y de bienestar. Visto de este modo, es lógico pensar que por mucho que demos estilo a nuestras cases, continua siendo aeróbic con pinceladas de otros ritmos, de otros estilos. Ahora bien, ¿qué otras actividades podemos obtener de la idea expuesta?. Si abrimos nuestro abanico de posibilidades en cuanto a estilos se refiere y damos rienda suelta a nuestra imaginación y creatividad, podemos hacer Aeróbic Latino sin más, o Jazz aeróbic, combinar ambos (Latín Jazz), o fusionarlo con el estilo Funk (Funk Jazz) o utilizar la plataforma de step (Jazz Step, Setp Latino o Step Latin Jazz).

4. EL PROCESO DE ENSEÑANZA

La enseñanza de cualquier actividad no es una tarea fácil y requiere de muchos aspectos a tener en cuenta. En líneas generales, centraré el siguiente apartado en descubriros parte de estos aspectos, requisitos o elementos a tener en cuenta para la enseñanza de una actividad que, como son los “estilos”, puede interpretarse de distintas formas.


4.1. Criterios a tener en cuenta en la enseñanza

Siempre que hablo de enseñanza, bien sea en cursos, workshops o seminarios, recuerdo la síntesis que Comes, (1999) realiza sobre los criterios a tener en cuenta en relación a la perspectiva constructivista de enseñanza-aprendizaje. Dicho de este modo, y en el contexto del aeróbic puede parecer que no haya dicho nada, pero intentaré de forma sencilla y en líneas muy generales utilizar estos criterios para mostrar cual debe ser el proceso a seguir si deseamos enseñar jazz “estilos” de una forma sencilla, fluida y coherente asegurando un entrenamiento aeróbico.

Siguiendo en todo momento a Comes, debemos tener en cuenta los conocimientos previos de los alumnos (nivel inicial del grupo clase) y presentar los contenidos de forma que los alumnos los puedan asimilar. En el contexto de la danza aeróbica y si pretendemos dar “estilos” no podemos tratar de enseñar danza jazz o cualquiera de las danzas latinas, sino de partir del aeróbic para de forma estructurada y relevante y en función de las características del grupo clase (edad, número de alumnos, nivel, estado de motivación, tipo de interacción-comunicación que se establece, etc. ) presentar, tras el análisis de la estructura del contenido a desarrollar, éste mismo de forma ordenada y coherente.

Cabe destacar que al ajustarnos a los conocimientos previos del practicante y presentar los contenidos (pasos básicos, combinaciones de movimientos, etc.) de una forma estructurada y coherente (criterios que siempre deben ir ligados) estamos incidiendo sobre un elemento clave para el aprendizaje y seguimiento de la actividad como es la motivación.

Por otro lado, es lógico pensar que los intereses y motivaciones del alumno (el que acude a un curso de formación o el que acude a clases convencionales) son diferentes y, no solo a estos dos niveles sino dentro de la heterogeneidad de cada grupo, lo cual hace pensar que la actuación es diferente y que debemos acercarnos a ellos con la utilización de estrategias que regulen en todo momento nuestra acción didáctica y nos ayuden a comprobar si se esta dando un aprendizaje (más en el ámbito de la formación), o si el grupo clase sigue la sesión con completa normalidad (en cuanto a clases convencionales se refiere). Estas acciones nos permitirán acercarnos más, si cabe, al alumno y lograr los objetivos perseguidos, además de lograr que se sienta lo más a gusto posible.

Si nos centramos en instructores de aeróbic, la autonomía será uno de los objetivos primordiales (como aprendices e instructores), de ahí la importancia de acercarnos al grupo clase con la utilización de estrategias. En este sentido, enfatizaré más adelante cuales son los elementos esenciales del jazz aeróbic y lo estructuraré de forma consciente para sistematizar una enseñanza ordenada de la actividad dentro del método de las progresiones (Figura 2) de tal forma que posibilite al instructor progresar de forma consciente en su aprendizaje. Pero, no solo la autonomía ha de ser un fin a perseguir en cursos de formación, sino también dentro de las clases convencionales, de ahí la necesidad de aprender a aprender tanto para monitores como para alumnos y de que cada alumno aprenda a regular su esfuerzo, así como su estilo y su implicación en la actividad.

Sin pretender ser demasiado exhaustivo finalizaré este apartado refiriéndome funcionalidad de los aprendizajes, es decir su utilidad. Antes comentaba que no es de sentido común enseñar Danza Jazz a monitores de aeróbic, pues estaría vacío de funcionalidad, sino los elementos de la danza jazz que pueden nutrir al aeróbic y dan sentido a nuestras acciones. A su vez pensando en que cuanto más funcionales sean nuestros aprendizajes mayor será la posibilidad de utilizarlo en contextos o actividades de naturaleza similar, es decir tendrán una transferencia a actividades como, Aerodace, Funk, Hip-Hop, Latin Jazz, Funk Jazz, Jazz Step, Step Latin Jazz e incluso Cardiobox. Sin más y para acabar, aunque con otras palabras ya me he referido a ello, resulta imprescindible la necesidad de contextualizar el contenido de aprendizaje (utilizar música y vestuario acorde a cada sesión, etc).


4.2. Los métodos de enseñanza de aeróbic que podemos utilizar en estilos.

En el número 4 de Active Training (revista oficial de la Federación Española de Aeróbic, 28-29) escribí un artículo que trata sobre la evolución que los métodos de construcción coreográfica han experimentado a lo largo de la historia de la danza aeróbica. En él, recojo de forma clara como diferentes autores hemos utilizado terminologías muy distintas para hablar de métodos iguales y concluyo afirmando que en la actualidad nos encontramos con un abanico enorme de métodos, técnicas y estrategias para la enseñanza de las combinaciones que conforman las coreografías de aeróbic, que no dejan de ser los contenidos de enseñanza.

De forma sintética (pues no es objeto de este workshop explicar metodología), menciono a continuación los métodos y técnicas que son susceptibles de ser utilizados en el proceso de enseñanza-aprendizaje en estilos y que no pueden ir separados de los criterios que basándome en Comes (1999) he mencionado en el apartado anterior resaltándolos en negrita. Aunque sería necesario una mejor catalogación de estos métodos y técnicas de enseñanza, en la actualidad la gran mayoría identificamos como métodos o técnicas: la suma, progresiones, sustitución, variación, cambios de plano, inserciones, frases cruzadas (o incompletas), estructuras incompletas, además diferenciamos entre coreografías simétricas y asimétricas o las combinamos en un trabajo simétrico-asimétrico. Además los métodos no son iguales en según que actividades como son el Funk y el Hip-Hop donde alteramos la velocidad de ejecución para la enseñanza de determinadas combinaciones de movimiento (lo que podríamos conocer como análisis del movimiento o método lento-rápido) o el método del todo donde la combinación es mostrada por completo en su forma original.

Podríamos extendernos en las estrategias que utiliza el instructor para que el grupo clase asimile los contenidos enseñados de forma consciente, pero no es el caso. Aún y así cada uno de nosotros nos estructuramos de diferente forma para enseñar la coreografía y esto responde al estilo de cada uno como instructor y utilizamos para cada ocasión los métodos, técnicas y estrategias y recursos más idóneos.


4.3. Elementos esenciales que conforman la actividad.

Llegados a este punto, resulta idóneo estudiar los elementos esenciales (o contenidos) que conforman la actividad. En mi opinión hacer “estilos”, (latino, jazz, funk, hip-hop, etc.) implica conocer todos y cada uno de los elementos que componen la acción motriz en relación al espacio y al tiempo (que viene marcado por la música). Estos elementos, para que luego nos resulten lo más útiles posibles en el proceso de construcción coreográfica los podemos clasificar en dos niveles:


1. El que hace referencia a las posibilidades de movimiento y de expresión de nuestro cuerpo:

- Pasos básicos
- Variantes de Pasos Básicos
- Variantes de Estilo


2. El que siendo una combinación de los tres anteriores permiten al instructor elaborar y modificar coreografías en función a:

- Variantes Coreográficas
- Variantes de la Intensidad

Sin duda no es más que una simplificación para ayudarnos a construir coreografías de la forma más sencilla y coherente, teniendo en cuenta en todo momento el nivel del profesor y el del alumno, así como condicionantes internos y externos a la propia actividad. A continuación explico brevemente los cinco elementos que antes he mencionado.


4.3.1 Pasos básicos

Hacen referencia a las acciones motrices más elementales, los movimientos más básicos que todos conocemos, como: Marcha, Step Touch, Touch Step, Twist, Hops, Kicks o patadas, Cambios de peso, Rodillas, Lunges.


4.3.2. Variantes de Pasos Básicos.

Son variaciones de los pasos básicos que el instructor introduce para hacer de estos diferentes y más creativos; como la “V”, “Chasse”, “Caja”, “A”, “Grape Vine” y un sinfín más.


4.3.3. Variantes de Estilo

Son aquellos movimientos que nos vienen a dar estilo propio de cada modalidad. Son los que constituyen la “transición de estilos”, aquellos movimientos que auxilian a los pasos básicos y sus variantes para hacerlos más completos y más acordes a los movimientos representativos del estilo. Los movimientos corporales con factor expresivo.


Estos movimientos se centran en los diferentes segmentos corporales (Mateu, M et. al. 1992. P. 241):

LA CABEZA: movimientos de flexión-extensión (adelante y atrás), rotación e inclinación (derecha e izquierda) en cuidada independencia respecto de los hombros.

LOS HOMBROS: movimientos de elevación, descenso y rotación.

LOS BRAZOS: movimientos de extensión o flexión

LAS MANOS: cerradas, abiertas, estiradas, o en alguna otra forma, dan un toque estético y de estilo a la modalidad.

EL TORAX: movimientos de “independencia motora” frente a su soporte inferior (las caderas). Estos son principalmente traslación y circunducción.

LA CADERA: juega dos importantes papeles, por un lado de independencia respecto al cuerpo y, por otro, de bloqueo y control postural.

LAS RODILLAS: movimientos de flexión y extensión, independientemente de la colocación de lo pies (paralelos, en rotación externa, o alternando el paso en interna y externa). No obstante siempre se debe respetar la alineación entre estos dos.

LOS PIES: movimientos de extensión y flexión; utilizados como medio de soporte y traslación del cuerpo.


En las clases de “estilos”, el trabajo corporal (los movimientos) van desde la movilización segmentaria más analítica (localización segmentaria) hasta la globalidad de los movimientos más completa (disociación segmentaría) (Torre. 1997). Este trabajo de expresión según Mateu, M. et al. (1982) está basado en: un trabajo genérico de todas las partes del cuerpo (descubrimiento), la exploración de cada uno de los segmentos corporales (experimentación), el trabajo de movilización de un solo segmento (movilización segmentaria o asislamiento), la independencia intencional de cada uno de los segmentos con respecto a otros (disociación), y la relación de todos los diferentes segmentos atendiendo a su movimiento (globalización). Podemos decir que tiene cabida toda forma de expresión:

» Las formas que toma en el espacio.
- Alternancia entre bajo y alto impacto.
- Poses.
- El cuerpo en una fase aérea.
· Movimientos enérgicos con otros más sueltos y sensuales.
· Movimientos localizados en un segmento con movimientos de disociación segmentaria.
· Transición entre la contracción y la relajación.
· Movimientos de acción percusiva (palmadas, taconeo).
· La colocación de las manos, sin otorgarles demasiada importancia técnica (más bien soltura).
· La combinación de las diferentes posibilidades articulares; flexión, extensión, rotación, traslación y circunducción.
· Asimismo la expresión de la cara.


4.3.4. Variantes Coreográficas

La combinación de los tres elementos descritos hasta el momento (pasos básicos, variantes de pasos básicos y variantes de estilo), respetando una estructura musical, son lo que denominamos una coreografía básica. Las variantes coreográficas nutren la combinación básica de forma que el producto de la aplicación de éstas producen un resultado más creativo, complicado y motivante a la vez. Podemos utilizar:

- Desplazamientos.
- Cambios de dirección
- Giros
- El número de repeticiones
- Brazos
- Saltos
- Planos de movimiento
- La utilización de contratiempos


4.3.5. Variantes de la Intensidad

Una correcta utilización de variantes pueden hacer que nuestra coreografía resulte más o menos intensa;

- Velocidad de la música
- Utilización de palancas (cortas, largas en brazos y piernas)
- La amplitud
- El número de repeticiones
- Saltos.
- Brazos
- Giros.
- La utilización de contratiempos

Una utilización adecuada de estos elementos nos permite enseñar coreografías con un estilo diferente. Ahora bien, es necesario pensar en ellos como algo global, con la mente abierta, pues hemos podido observar que existen variaciones iguales para modificar la coreografía y para aumentar la intensidad. Esto quiere decir que en la construcción coreográfica al variar uno de los elementos, podemos estar incidiendo en uno o varios más, o bien realizar la variación con el objetivo de aumentar únicamente la intensidad, o para enriquecer la coreografía o bien para ambos aspectos a la vez.

Sin duda esto no deja de ser un modelo para ordenarnos nuestro cometido docente en el proceso de enseñanza-aprendizaje tanto durante una sesión como dentro del proceso de formación de monitores.

4.4. ¿Como utilizo los elementos en la enseñanza de “estilos”?.

A la hora de ordenar los diferentes elementos que explicaba en el punto anterior en el proceso de enseñanza, el instructor debe tener presentes todos y cada uno de los criterios que mencionaba en el punto 4.1. (conocimientos previos, orden y estructuración, motivación, autonomía, funcionalidad, transferencia y sobre todo que este contextualizado), además del grupo clase (nivel, número de participantes, estado de motivación, grado de satisfacción) y como se va a organizar el proceso de construcción coreográfica, que métodos va a utilizar, etc.

Si tenemos en cuenta, en cuanto a construcción coreográfica, que independientemente de si utilizamos frases cruzadas o cambios de plano, si construimos desde estructuras de 16 o de 32 tiempos o si son estructuras incompletas, si insertamos unas combinaciones dentro de otras o partimos estructuras simétricas, lo que en definitiva estamos utilizando para cada una de esas estructuras es el método de las progresiones (figura 1); “Construir coreografías a partir de una estructura básica (unidades o bloques compuestos de pasos básicos) que iremos modificando por medio de dos técnicas de enseñanza que denominamos sustitución (o modificación) y variación hasta conseguir el producto final deseado de forma fácil y lógica. A cada uno de los cambios que vamos realizando en la enseñanza sobre la estructura básica lo denominamos transición” Cacho, (2001).

La figura 2 nos ilustra en forma de mapa conceptual el proceso a seguir en la construcción de cada una de las estructuras.

Podemos observar claramente la progresión como proceso y como se relaciona con los elementos esenciales. Es preciso hacer hincapié en las flechas punteadas que salen de las variaciones de estilo hacia cada uno de los demás elementos, pues estas determinan el nivel de complejidad de la clase y el éxito o fracaso. Es decir, las variaciones de estilo las podemos ir introduciendo a lo largo del proceso de construcción coreográfica, antes o después en función del grupo clase o de la orientación que le queremos dar a la clase pero siempre teniendo presente al practicante. No debemos olvidar que se trata de un trabajo de estilo y que no todo el mundo se siente a gusto con el, así que para no cohibir al alumno ni avergonzarlo, debemos mostrarle las variaciones de estilo paulatinamente y el éxito estará asegurado.

5. LA MÚSICA

Si bien la música es la característica principal de la “Danza Aeróbica”, no lo va a ser menos cuando tratemos de dar una clase de cualquiera de los posibles tipos de sesión de Jazz aeróbic que anteriormente mencionaba. Resulta interesante que el monitor de aeróbic no solo conozca el tipo de música adecuado sino también el rango de velocidad de ésta más apropiado. Para ello utilizamos cintas de casette o CD´s preparados para clases de aeróbic, pero ¿que estilos de música son los más apropiados para la práctica de cada uno de los estilos?. Por lógica, la música que utilizamos ha de ser la imperante en nuestra época, o canciones de otras épocas que nos motiven para la práctica de cada una de las sesiones. Si bien mencionaba en el punto 2 de los apuntes, que tanto el origen del jazz como de las distintas danzas latinas encuentra sus raíces en los pueblos africanos, también existen ciertos estilos musicales de moda en nuestros días cuyos orígenes son los mismos, y que aunque el paso del tiempo los haya adaptado a los gustos de la sociedad actual, son más aconsejables utilizar en clases de “estilos. La elección de la música ira pues en función del estilo que queremos hacer predominar en la clase, en función de si es el jazz, el latino o combinación de ambos. En este sentido existen temas de músicas latinas como: son la salsa, merengue, rumba, samba y cha cha chá entre otras. Estilos con una base afro más marcada como: la música tribal, batucadas y otros como: el Latin-house, Samba-house, Modern-jazz, Dance, Rock-jazz, Electric-jazz e incluso Funky-jazz.

La velocidad de la música es uno de los temas que mayor controversia provoca, siendo la elección de una velocidad u otra un criterio de intensidad, es decir, el monitor debe de ser consciente que en la practica de Jazz aeróbic existe una mayor implicación y requerimiento motriz que en el aeróbic convencional debiendo, por ello, reducir la velocidad de la música a rangos comprendidos entre 128 bpm y 145 bpm, que ayuda a la ejecución de movimientos con un estilo más o menos marcado.


6. BIBLIOGRAFÍA

Cacho, R. (2001). Jazz 2001. Apuntes de la convención Tres Fit 2001. Aeróbic & Fitness Asociación. Manresa.

Cacho, R. (2001). Los métodos de construcción coreográfica. Active Training, revista de la federación española de aeróbic, septiembre – diciembre, nº 4, p. 28-30. Madrid, España.

Castelló, M. (1997). Los bailes de pareja. Coma bailar, historia, técnica y estilo del vals, tango, cha cha chá, pasodoble, fos trot, rock, salsa y 23 bailes más. Palma de Mallorca; El Cuaderno de la Abundancia.

Comes, M. (1999). Los juegos malabares. Guías praxis para el profesorado de Educación Física, 3 (ene). Barcelona; Praxis.

Dubar, C. (1992). Les dances latines. Dansons Magacine, 8, 28-30.

García, H. Mª. (1997). La danza en la escuela. Barcelona. Inde.

Mateu, M; Duran, C y Troguet, M. (1992). 1000 Ejercicios y juegos aplicados a las actividades corporales de expresión. Danza-jazz. p.240-251. Barcelona. Paidotrivo.

Porta, J. (1985). Del jazz a l’aeróbic, la música i l’EF. Apunts Educació Física, 2, 51-58.

Torre, E. (1997). Gimnasia jazz. Cap. VII en Viciana, V & Arteaga, M. Las actividades coreográficas en la escuela. Barcelona. Inde.

 

Por Raúl Cacho Pomar (2001)
www.raulcacho.com

 
       
       
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